sábado, 5 de noviembre de 2011
¡Cállate, niña!
"¡Cállate, niña, cállate, que no sabes lo que dices!" o lo sabía demasiado bien, todo es cuestión de perspectiva y de quien te escuche. Todavía hoy, con mis 34 años, sigo escuchando esa frase cuando expreso en voz alta alguno de mis pensamientos: "En la escuela pública no debería impartirse la asignatura de religión, de ninguna, puesto que vivo en un estado aconfesional (que debiera ser laico). Quien quiera religión que la estudie en su casa" ...mi compañera me mira incrédula y me dice: "No comentes eso mucho por aquí, que no todos son de la misma opinión", y pienso en lo que dijo Paul Preston en la excelente conferencia que dio el sábado 24 de septiembre en Segovia sobre que España vivía todavía en el post-franquismo sociológico. Ese "¡cállate, niña, cállate, que no sabes lo que dices!" es herencia de un pasado dictatorial de 40 larguísimos años que asoló España. Y otra vez aparece el "cállate, hija" en boca de mi padre, que me explica que con Franco nadie se metió con él, que todo era correcto, que viajaba por toda España y nunca tuvo problemas. Y yo pienso en las personas que se tuvieron que marchar, exiliar, huir, cambiar su vida, por decir algo incorrecto, por escribir algo inapropiado. Pienso en toda la valentía que tuvieron para no obedecer ese "cállate, que te vas a meter en problemas" porque sabían que el problema era precisamente esa capa de silencio de acero y que de todas formas les comería y mataría el alma si no expresaban lo que tenían que decir.
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Escribo este comentario mientras tengo a una persona muy especial a mi lado, ¡Muchas felicidades por este nuevo espacio!
ResponderEliminarAtte. César
Qué razón tiene Paul Preston…
ResponderEliminarEsa España de charango y pandereta, de juventudes católicas apostólicas a las que pagas su JMJ sin ser del club ni participar en su fiesta, de salva patrias y almas ajenas, de voto masivo a ‘políticos’ impresentables sin otro programa que llenarse sus desfondados bolsillos…
Esa España está aquí presente, viva… y no sólo te hiela el corazón, sino que cada vez hace parecer más lejana esa otra España mil veces soñada, más moderna, más abierta y de respeto al otro, al diferente…
Hoy es un día duro, pero después de este pequeño y liberador desahogo, desenvaino mi espada y me preparo física y mentalmente para la larga y dura batalla en la que irremediablemente estamos todos inmersos.
¡¡¡Niña: que no te calles, coño!!! Que quiero seguir oyéndote hablar, que lo haces muy clarito y muy lindo…
¡¡¡Ole, ole y ole!!!
Un besazo, preciosa
Charo desde el Sur de Las Palmas
"—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
ResponderEliminaren caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor»."
Ruben Dario, Sonatina.
Y la pobre princesa tuvo que cerrar su boquita de fresa.