Valor para aceptarse a sí mismo, para quererse, para perdonarse. Para reconocer todos los afectos que nunca fueron pero que hicieron falta. Para regresar a esa niña interior petrificada por el miedo, abrazarla, besarla y decirle que todo irá bien.
Valor para conocer tus necesidades y cubrirlas con abundancia, para recuperar esa fuerza vital de la infancia, e incluso anterior, para que corra libre y salvaje por tus venas.
Valor para convivir con la rabia y con la soledad sin que por ello dominen tu vida. Para morir de risa si hace falta y para sentir todas y cada una de las dimensiones de nuestra realidad.
Valor para no juzgarte, para que no te importe que te juzguen.
Valor para amar tu presente, para no añorar un pasado que no existe ni perseguir un futuro fantasma.
Valor para respirar hondo, cerrar los ojos y SER.
No hay comentarios:
Publicar un comentario